17 de Agosto – Ada Falcón

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Aída Elsa Ada Falcone, más conocida por su seudónimo Ada Falcón (Buenos Aires, 17 de agosto de 1905 – Córdoba, 4 de enero de 2002) fue una cantante argentina de tango.

Desarrolló una breve pero exitosa carrera entre 1925 y 1938, durante la cual también participó en tres películas: El festín de los caranchos, Tu cuna fue un conventillo e Ídolos de la radio.

Para mediados de la década de 1930, se había convertido en una de las cantantes de tango más relevantes del momento, al igual que Azucena Maizani, Libertad Lamarque y Mercedes Simone.

Mantuvo una relación sentimental con el músico Francisco Canaro, con quien trabajó diez años.

Apodada «La emperatriz del tango», Falcón fue la inspiración de Canaro para la composición del vals «Yo no sé qué me han hecho tus ojos».

Se retiró sorpresivamente en 1942 y pasó el resto de su vida en un convento de Córdoba, Salsipuedes.

Su carrera se alternó entre varietés y cuadros de revistas, hasta que el 15 de julio de 1925 comenzó su trabajo con la sala de grabación de RCA Victor, acompañada por la orquesta de Osvaldo Fresedo.

Falcón fue la tercera mujer argentina en grabar un disco, después de Rosita Quiroga y Azucena Maizani, quienes lo hicieron en 1923.

A Falcón, la sucedió Tita Merello, Libertad Lamarque y Mercedes Simone en 1927, y Tania en 1930.

Retornó en 1929, para el sello Odeón, luego de la aprobación del pianista Enrique Delfino, quien la acompañó junto al guitarrista Manuel Parada en 14 temas.

A diferencia de las clásicas voces agudas de la época, Falcón se impuso con un registro de mezzosoprano.​

El 24 de julio de 1929, comenzó su relación laboral con Francisco Canaro, con quien trabajó en alrededor de 180 oportunidades, comenzando con la grabación del tango «La morocha».​

Para la década de 1930, llegaría a grabar con su orquesta quince discos por mes, al mismo tiempo que debutó en Radio Cultura, Stentor, Splendid, Argentina, Prieto, Belgrano y El Mundo.

Más tarde, en 1934, participó en la película sonora Ídolos de la radio, dirigida por Eduardo Morera, actuando como coprotagonista junto a Ignacio Corsini, Olinda Bozán, Dorita Davis y Tita Merello. Su estilo identificatorio quedó plasmado en temas tales como «Tres esperanzas», «Envidia», «Destellos», «Corazón de oro», «La pulpera de Santa Lucía», «Caminito» y «Cambalache», pero, sobre todo, en «Yo no sé qué me han hecho tus ojos»,​ en el que Canaro, quien se sentía atraído profundamente por Falcón, se inspiró en los ojos llamativos de ella para componerlo.

En 1995, recordó al diario Clarín: «¡Qué ojos! Usted no se imagina lo que era yo. Bastaba con mirarme los hoyitos de las mejillas, los dientes, las piernas. Decía Discépolo de mí: “Es tan divina, que hace mal mirarla”».​

En 1935, Falcón, en su mayor período de esplendor, decidió que no realizaría más presentaciones en público, y Radio El Mundo le puso a su disposición la sala «F», de menores dimensiones, a la cual denominaban «la sala Falcón».​

El 28 de septiembre de 1938, decidió finalizar su carrera laboral con Francisco Canaro y sus actuaciones fueron más esporádicas.

Hacia 1940, terminó cantando detrás de un cortinado escondida de sus propios músicos.

En 1942, grabó su último disco con dos temas, el tango «Corazón encadenado» y el vals «Viviré con tu recuerdo» (ambos de Francisco Canaro e Ivo Pelay).

Sorpresivamente, se retiró completamente del medio artístico, vendió su casona de tres pisos de Palermo Chico, sus dos automóviles y repartió la mayoría de sus bienes entre sus allegados.

En marzo de 1982, año en que ofreció algunas entrevistas excepcionales, comentó en un reportaje: «En plena juventud tuve riquezas y belleza, tuve una visión maravillosa del Señor y no vacilé un instante en dejarlo todo y recluirme en las sierras con mamita, en un convento franciscano, y vivir con humildad. Desde que nací, dormí junto a mi madre, y su muerte me destrozó».​

Su madre murió con más de noventa años en 1981 y luego del hecho, se alojó en su carácter de tercera franciscana en una casa de retiro.

En 1989, regresó a Buenos Aires y acusó a Odeón de no querer reeditar sus discos (cuando lo cierto era que ella no lo permitía), acusando también a su hermana Adhelma de cantar por los pueblos haciéndose pasar por ella y firmando autógrafos con su nombre.​

Falcón falleció de causas naturales luego de un largo período con arteriosclerosis, el 4 de enero de 2002 a los 96 años en el hogar de ancianos de la congregación de San Camilo, en la localidad de Molinari, a 5 kilómetros de Cosquín.

Sus restos fueron trasladados a Buenos Aires, donde fueron inhumados en el panteón de SADAIC en el cementerio de la Chacarita,​ a metros de Canaro.

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