Tag Archives: Efemérides musicales

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16 de julio – Rubén Blades

Rubén Blades Bellido de Luna (Ciudad de Panamá, 16 de julio de 1948), más conocido como Rubén Blades, es un cantante, compositor, músico, actor, abogado y político panameño.

Ha desarrollado gran parte de su carrera artística en la ciudad de Nueva York. Sus discos más exitosos los realizó junto a Willie Colón para el sello discográfico Fania durante el boom de la salsa.

Su estilo ha sido calificado como «salsa intelectual» y en muchos países se le conoce como el «poeta de la salsa». Sus canciones han alcanzado gran popularidad y es considerado uno de los cantautores más exitosos y prolíficos de Latinoamérica.

Desde los años setenta hasta la actualidad ha grabado más de veinte álbumes y ha participado como invitado en más de 15 grabaciones con artistas de distintos géneros y tendencias.

En reconocimiento de su labor ha recibido nueve premios Grammy. Ha incursionado en el cine participando como actor en diversas producciones tanto de Hollywood como del cine independiente.

En 1994 participó en las elecciones presidenciales de su país, en las que quedó en tercer lugar, con el 20 por ciento de los votos, de entre 7 candidatos.

En 2004 Blades apoyó la candidatura presidencial de Martín Torrijos (hijo de Omar Torrijos) y, una vez que este ganó las elecciones, Blades ejerció el puesto de Ministro de Turismo de Panamá entre 2004 y 2009.

Es hermano del también cantante Roberto Blades y actualmente está casado con la cantante Luba Mason.

16 de Julio – Rubén Rada

Omar Rubén Rada Silva (Montevideo, 16 de julio de 1943) conocido como «El Negro Rada», es un cantante, compositor, percusionista y actor uruguayo.

Sus primeros pasos en la música fueron a los diez años como integrante de la comparsa de negros y lubolos «Morenada». Su primer seudónimo fue «Zapatito», originado en que a esa edad ya calzaba zapatos talla europea 43. De los 15 a los 16 años salía en una murga que se llamaba «La Nueva Milonga». Por esta época cantaba en la Orquesta tropical candombera Cubanacán de Pedro Ferreira, un importante compositor de candombe en Uruguay a quien Rada reconoció como una importante influencia en este género. A los 17 debutó como frontman en la banda Los Hot Blowers, con el seudónimo «Richie Silver».

A comienzos de la década de 1960, se incorpora como vocalista a The Hot Blowers, grupo formado por el pianista Paco Mañosa, como uno de los conjuntos del Hot Club de Montevideo. Integraron esta agrupación notable con músicos como Federico García Vigil, Daniel «Bachicha» Lencina, los hermanos Hugo y Osvaldo Fattoruso, Enrique «Pelo» de Boni, Ringo Thielman, Dietrich Orttman, Morís Pardo, Tomás «Chocho» Paolini, Guillermo Facal, Moisés Rouso, Ramón «Bebe» Alfonso y el humorista Cacho De la Cruz.

Esta banda logró cierto reconocimiento regional, logrando editar tres álbumes EP y realizando una extensa gira por territorio chileno.

En las frecuentes presentaciones del grupo, tanto en vivo como por la televisión, Rada se ganó al público no solo por sus dotes musicales sino también por su faceta humorística y bromista, asociada desde aquel entonces con su figura.

En 1965 pasó a formar parte de El Kinto lo cual marcó sus inicios como músico profesional. El Kinto es reconocido ampliamente como pionero en ejecutar candombe con instrumentos eléctricos, tumbadoras, batería y, además, crear temas cantados en idioma español. El candombe-beat, según definían ellos, era una mezcla de rock psicodélico, candombe, música brasileña y varios otros estilos. Se caracterizaron por un espíritu innovador, excelentes arreglos musicales. Las voces eran Rada, Mateo, Urbano Moraes y Walter Cambón. Junto a este grupo editó un LP.

Tras El Kinto integró el grupo Tótem que, a pesar de que editó solo tres long plays y tuvo una trayectoria fugaz (1970 a 1973), se convirtió en una de las bandas más llamativas de la música rock uruguaya desde aquellos momentos hasta la actualidad. La fusión de elementos del rock and roll, la música latina y el candombe, amén de la influencia de autores como Carlos Santana, a la que se unió la particular voz de Rubén Rada, conformaron al grupo como uno de los puntos más altos de la música joven uruguaya, raramente superado desde entonces. Junto a Tótem grabó dos de los tres álbumes del grupo.

A mediados de los años 70, junto a los hermanos Hugo , Osvaldo Fattoruso y Ringo Thielmann, participó en la grabación del segundo Long Play del conjunto OPA, Magic Time. Producido en los Estados Unidos, este álbum presentó una música fuertemente influida por el jazz-rock, muy en boga en esos días, incorporando el candombe uruguayo en éste y en el trabajo anterior de la banda (sin Rada), titulado «Goldenwings», muy bien recibido por la crítica especializada. Participó también del disco l’am fine, how are you? del vinculado a la Banda OPA : Airto Moreira . Años después, ya en Uruguay, grabó junto a OPA otra obra que se tituló «Opa en vivo» y fue editada en 1988. En la década del 80, era común escuchar en la radio la expresión: «Opa con Rada» cuando pasaban temas de Magic Time, para diferenciarlo del primer trabajo de Opa.

Rubén Rada en un concierto para niños en el Hotel Conrad de Punta del Este, el 30 de julio de 2005.

En 1969, con el tema Si te vas representa a su país en el IV Festival Mundial de la Canción de Río de Janeiro, que finalmente gana Joan Manuel Serrat con Penélope de Augusto Algueró.

En el mismo año, ante la gran popularidad lograda por Rada, principalmente por el éxito de su canción Las manzanas, logra grabar su primer álbum como solista: Rada (conocido popularmente como Las manzanas e incluso reeditado en CD en 1998 con ese nombre). A partir de entonces ha grabado alrededor de 40 álbumes solistas y varios otros con la participación de otros músicos de renombre, como Eduardo Mateo, Hugo Fattoruso y Litto Nebbia. Muchos de estos álbumes son considerados clásicos uruguayos.

En la década de 1980 se radicó en Argentina y formó el grupo «La Banda», con el que logró instalarse con cierto éxito en el mercado porteño gracias a canciones condimentadas con el humor particular del artista. En 1985 participó en el festival Varadero 85, celebrado en Cuba.

La música de Rada combina el estilo pop con sonidos típicamente uruguayos como los de los tambores del candombe o los coros de la murga típicos del carnaval uruguayo. Está estrechamente relacionada con el candombe y el estilo de tamborileo afro-uruguayo en el que participa frecuentemente. Además de ser muy conocido en Uruguay, Rada ha alcanzado cierto renombre fuera de su país y, en los últimos años, ha hecho grabaciones con casa disqueras internacionales como EMI Latino y Universal Records.

Los británicos Paul McCartney y Peter Gabriel y el cantante brasileño Milton Nascimento se cuentan entre sus admiradores. Colaboró con Jon Anderson en su álbum «Deseo» de 1994.

Ha publicado trabajos para niños y realizado espectáculos2​ dirigidos al público menudo, últimamente con el personaje «Rubenrá».

Como actor cómico, integró la troupe del célebre programa humorístico Telecataplúm, que se transmitió tanto en el Uruguay como en la Argentina durante la primera parte de la década de 1960.

En 2006, lanzó el disco «Richie Silver», el cual editó bajo ese seudónimo, retomando una invención de sus primeros años de carrera y grabando con este «alter ego» ritmos soul. Richie Silver ganó el Premio Gardel 2007 a artista rock revelación, por lo que Rada afirmó que los argentinos «entendieron el chiste».

En 2007 integró el elenco de una telecomedia de la televisión uruguaya, «La oveja Negra» junto a actores argentinos y uruguayos, interpretando a un músico de vida algo desordenada. Además, grabó un disco en vivo junto a Javier Malosetti en La Trastienda de Buenos Aires editado bajo el nombre de Varsovia.

En el 2008 editó Bailongo, un CD que en Uruguay sólo se distribuyó a través de las redes de cobranza Abitab. En octubre de 2008 Rada anunció que en 2009 dejará los escenarios. En una entrevista concedida al diario Clarín de Buenos Aires5​manifestó:

«Tengo 65 años y vengo de cinco shows seguidos. Es mucho. Las notas que emito no tienen la misma nitidez de antes, ya no tengo la potencia para mantener un show de dos horas y media: me voy al falsete o bajo de tono. Eso me revienta: quiero que me recuerden como el negro que hacía piruetas con la voz. Además, soy responsable de 15 o 20 personas, y se hace pesado llevarlo con el canto. Como muchos artistas, estoy metido en la pelea de vender discos y figurar. Ya basta.»

En diciembre de 2009 sorprende con el lanzamiento de FAN, un disco en el que Rada versiona a autores de las dos orillas que lo fanatizan. Los argentinos: Spinetta, Gieco, Charly, Calamaro, Fito, Nebbia junto a los uruguayos Eduardo Mateo, Fernando Cabrera, Jorge Galemire, Shakers, Opa, Tótem, Mandrake Wolff, Urbano Moraes. ‘Fan’ incluye un solo tema de su autoría «Cantares de la tierra mía», es un disco homenaje en el que regresa el Rada intérprete de los orígenes de su carrera y fue presentado en vivo en el Teatro de Verano de Montevideo. En sus propias palabras:

«Estoy muy feliz porque volví a ser el grone Rada ‘intérprete’ y lo hago con todo el amor del mundo. Ojalá que les guste a todos, soy FAN de todos los que grabé.»

En julio de 2010 presenta «Solo Candombe»7​ un nuevo show íntegramente dedicado al candombe, recorriendo buena parte de su larga carrera, estrenado en un ciclo en el histórico «Espacio Guambia» de la ciudad de Montevideo y luego presentado en importantes teatros de las dos orillas como el SODRE en Uruguay, y el Teatro Argentino de La Plata en Argentina.

“»Solo Candombe”, un show que recorre lo mejor de su gran obra candombera, donde los espectadores ven bien de al lado al tipo que cantó en los Hot Blowers, El Kinto, Tótem y Opa, al tipo que fue cantante de carnaval, pionero del rock en Uruguay y del candombe beat, artista de culto, exiliado al borde del olvido, autor de temas pop por encargo, al tipo que volvió en los ’90 y se ganó el aplauso de la crítica y el público exigente con un discazo como “Montevideo”, al que se convirtió en estrella pop latino al son de un cha cha cha, al personaje que revoluciono la música para niños, al conductor y comediante de televisión, al cuentista que mete un número de stand up entre tema y tema (aunque nunca está de pie). Todos ellos condensados en ese enorme artista, que estremece con su voz desde hace 48 años. Javier Alfonso – Semanario Búsqueda.

El 10 de diciembre despide el 2010, en el Teatro de Verano en un concierto organizado por la ONU, en la celebración del Día internacional de los Derechos Humanos.

Lanza un nuevo disco «CONFIDENCE, Rada Instrumental» en octubre de 2011, simultáneamente en Argentina y Uruguay del que dice

«no podría llamarle Jazz a la música de CONFIDENCE, porque se trata de una música latina que lo único que tiene del jazz es que por momentos los músicos improvisan. Este es un disco de nueva música instrumental uruguaya inspirado en el talento de Opa, y basada en el formato canción, con la melodía como vértebra»

Celebrando el Premio a la Excelencia Musical por su Trayectoria artística que le fuera otorgado en noviembre de 2011 por La Academia Latina de Grabación, MMG edita en Montevideo una compilación que incluye 3CD con cincuenta de sus temas, seleccionados por Rada personalmente «Rada, El Álbum Negro. 50 obras maestras». Su primer triple.

Sus composiciones y canciones forman parte, junto a obras de Hugo Fattoruso y Litto Nebbia, de la película «Sueños y Pesadillas» del 2011 dirigida por Roberto Aguerre Ravizza.

En julio de 2013 presentó el álbum Amoroso pop, y en octubre de ese mismo año abrió en la ciudad mexicana de Guanajuato, el 41.° Festival Internacional Cervantino.

16 de julio – Stewart Copeland

Stewart Armstrong Copeland (Alexandria, Virginia, 16 de julio de 1952) es un músico, compositor y multiinstrumentista estadounidense, mejor conocido por ser uno de los miembros originales del trío de rock británico The Police.

Hijo de un oficial de la CIA y una arqueóloga escocesa, Copeland es conocido principalmente por haber sido el fundador y batería del grupo Police desde 1977 hasta 1984, año en el que Sting decidió continuar en solitario. En 2007 volvieron a reunirse para celebrar el 30 aniversario con una gira mundial que acabó en agosto de 2008.

Además de un magnífico baterista -fue considerado el 5º mejor de todos los tiempos por la revista Rolling Stone- Stewart es un compositor de talento, como demostró con su grupo Klark Kent (en el que podía interpretar las canciones que Sting no le permitía incluir en sus discos) y con numerosas bandas sonoras para el cine, como ‘La ley de la calle’ (Rumble Fish) de Coppola, ‘Wall Street’ de Oliver Stone o ‘Rapa Nui’ de Kevin Reynolds.

También ha compuesto música para la TV, ballet, ópera y video-juegos, como el juego de Playstation ‘Spyro’ y sus secuelas. En 1989 formó el trío de pop-fusion Animal Logic con Stanley Clarke al bajo. Su primer álbum fue bien recibido, pero tras las pobres ventas del segundo, se separaron. Copeland ha colaborado con su batería con varios artistas como Peter Gabriel, Mike Rutherford y Tom Waits.

En la 49ª ceremonia de entrega de los premios Grammy de 2007, los tres componentes del trío Police aparecían de nuevo juntos en un escenario para interpretar ‘Roxanne’.

Esta actuación marcó el comienzo de la gira internacional Police Reunion Tour que, con motivo del 30 aniversario de la banda, comenzó en mayo de ese mismo año y se extendió hasta agosto de 2008 ofreciendo el trío en ese tiempo más de 150 shows. Simultáneamente, Copeland publicó su recopilatorio ‘The Stewart Copeland Anthology’.

El año 2012 Copeland se reunió de nuevo con Stanley Clarke para una gira europea.

En 2015 se le vio tocar en un quinteto llamado Off The Shore, formado además por Jon Kimura Parker, Yoon Kwon, Marlon Martinez y Judd Miller.

15 de julio – Enrique Cadícamo

Enrique Domingo Cadicamo (Luján, Provincia de Buenos Aires, 15 de julio de 1900 – 3 de diciembre de 1999) fue un poeta y escritor argentino, autor de la letra de numerosos tangos. Usó también los seudónimos de Rosendo Luna y Yino Luzzi.

Fue el décimo hijo de una familia de inmigrantes italianos. A los seis años, se trasladaron al barrio porteño de Floresta. A los 18, trabajó en el Consejo Nacional de Educación de Argentina junto con el poeta, periodista y político Leopoldo Lugones. A los 26, publicó su primer libro de versos, titulado Canciones grises, cuyos versos muestran influencia del tango, seguido de otros dos poemarios de idéntica tendencia literaria: La luna del bajo fondo (1940) y Viento que lleva y trae (1945). Publicó la novela Café de camareras (1969) y un libro dedicado a uno de sus amigos, El desconocido Juan Carlos Cobián (1972).

El primer tango que escribió fue «Pompas de jabón», con música del pianista y compositor Roberto Emilio Goyeneche o Goyheneche; fue el primero de los que le grabó Carlos Gardel. También fue el autor de «Madame Ivonne», último que Gardel grabó en Argentina, antes de emprender la gira del 6 de noviembre de 1933 en que perdió la vida. A «Pompas de jabón» siguieron otros tangos, 20 de ellos, al menos, grabados por Gardel, de diversa factura.

La letra de otro de sus conocidos tangos, Anclao en París fue escrita por Cadícamo en Barcelona, España, en 1931. Se la remitió a Garlos Gardel, que por entonces se hallaba en Niza. Guillermo Barbieri, uno de los guitarristas del cantante, le puso música y Gardel la grabó poco después.

Otro tango, «Tres esquinas» alude al cruce de las calles «Vieytes» y «Osvaldo Cruz», en el barrio de Barracas, en Buenos Aires y al café llamado entonces «Tres esquinas», situado en ese paraje. La letra fue escrita por Cadícamo en 1940, para una música compuesta previamente por el músico y director de orquesta Ángel D’Agostino, quien lo estrenó ese año con la voz de Ángel Vargas, quien cantaba con su orquesta.

Muñeca brava, tango del repertorio de Carlos Gardel, fue escrito para una música de Luis Visca que había obtenido el 6º premio para tangos sin letra del 5º concurso organizado por el empresario discográfico Max Glucksmann en 1928; «Cruz de palo», grabada por Gardel el 1º de marzo de 1929; «De todo te olvidas», que incorporó versos del poeta Evaristo Carriego y que obtuvo el 1º premio para tangos con letra en el 6º concurso de Max Glücksmann de 1929; “Niebla del Riachuelo”, cantada por Tita Merello en la película “La fuga”, de Luis Saslavsky, y luego interpretada como bolero por diversos intérpretes, Los mareados, sobre música del tango «Los dopados», de Juan Carlos Cobián y «Garúa” con música de Aníbal Troilo.

Entre muchos galardones que obtuvo durante su carrera se incluye el Premio Konex de Platino en 1985, otorgado por la Fundación Konex, como el mejor Autor de Tango de la década en Argentina, también obtuvo el Konex al Mérito en 1984 en la disciplina Testimonial. Como homenaje a su ya larga trayectoria, el gobierno argentino en 1987 lo declaró Ciudadano Ilustre de Buenos Aires y en 1996 fue distinguido como Personalidad Emérita de la Cultura Argentina. Fallecería de causas naturales, a los 99 años, el 3 de diciembre de 1999.

15 de julio – Linda Ronstadt

Linda Ronstadt (n. Tucson, Arizona; 15 de julio de 1946) es una cantante de música popular estadounidense.

Ha ganado once premios Grammy, tres American Music Award, un Emmy y ha sido candidata al Tony y al Globo de Oro, y sus álbumes han recibido múltiples certificaciones de oro, platino y multiplatino en el mundo.

En 2014 fue incluida al Salón de la Fama del Rock and Roll y recibió la Medalla Nacional de las Artes.

Durante su carrera, Ronstadt lanzó cerca de 30 álbumes de estudio y 15 recopilaciones, ingresó a lista de éxito Billboard Hot 100 en 38 ocasiones: 21 de ellas al top 40, 10 al top 10, tres al segundo puesto y una vez hasta la cima con «You’re No Good» en 1974.

Su canción «Don’t Know Much» a dúo con el cantante Aaron Neville la devolvió a la cima de las listas de éxito en el mundo en 1989, y su álbum de música ranchera Canciones de mi Padre la convirtió en una figura promisoria en la escena musical mexicana, con la canción «Y Ándale» siendo la de mayor difusión.

Su autobiografía Simple Dreams: A Musical Memoir salió al mercado en 2013 y fue incluida por The New York Times en su lista de «best-sellers».

Ronstadt ha colaborado con artistas de diversos géneros y tendencias musicales como: Bette Midler, Billy Eckstine, Frank Zappa, Rosemary Clooney, Flaco Jiménez, Philip Glass, Warren Zevon, Emmylou Harris, Gram Parsons, Dolly Parton, Neil Young, Johnny Cash, y Nelson Riddle.

Apareció en más de 120 producciones discográficas y logró vender más de 100 millones de discos, siendo una de las artistas de mayores ventas de la historia.

Su voz fue calificada por el editor de Jazz Times Christopher Loudon como «posiblemente una de las más valiosas de su generación».

Tras finalizar su última gira de conciertos en 2009, Ronstadt se retiró en 2011. Fue diagnosticada con la enfermedad de Parkinson en 2012, la cual la dejó incapaz de volver a cantar.

15 de julio – Joe Satriani

Joe «Satch» Satriani (Westbury, Nueva York, 15 de julio de 1956) es un guitarrista de rock instrumental estadounidense.

Ha recibido 15 nominaciones a los Premios Grammy y ha vendido más de 10 millones de discos en todo el mundo.1​

Según otros guitarristas ha conseguido dominar casi todas las técnicas de ejecución de su instrumento, incluyendo tapping a dos manos, sweep picking, volume swells y tap harmonics.

Además es reconocido como un gran profesor de guitarra, entre sus alumnos se incluyen:  Steve Vai, Alex Skolnick, Andy Timmons,, Reb Beach, Rick Hunolt, Charlie Hunter y Kirk Hammett.

 

14 de julio – Woody Guthrie

Woodrow Wilson Guthrie (Okemah, Oklahoma, 14 de julio de 1912-Nueva York, 3 de octubre de 1967), conocido como Woody Guthrie, fue un músico y cantautor folk estadounidense.

Prolífico e influyente, fue conocido por su identificación con la gente común, los pobres y los oprimidos, así como contra el fascismo y toda explotación humana. Es universalmente conocido por su canción «This Land Is Your Land».

Su música influenció a artistas como Bob Dylan, Phil Ochs, Bruce Springsteen, Robert Hunter, Harry Chapin, John Mellencamp, Pete Seeger, Joe Strummer, Billy Bragg, Jerry Garcia, Jay Farrar, Jeff Tweedy y Sixto Rodríguez. Es el padre del también músico Arlo Guthrie.

A los 19 años, dejó su hogar para instalarse en Texas, donde conoció y se casó con Mary Jennigs, con la que tendría tres hijos, Gwen, Sue y Bill. Por entonces hizo su primer intento -que no prosperó- de dedicarse a la música, formando junto con Matt Jennings y Cluster Baker The Corn Cob Trio.

Se vio obligado, a causa del Dust Bowl, a abandonar a su familia en Texas y marchar a California, junto con numerosos granjeros y desempleados del Medio Oeste, genéricamente conocidos como «okies» (de Oklahoma), aunque procedían también de otros estados, como Kansas, Tennessee, Georgia y el mismo Texas.

Hambriento y sin dinero, viajó hasta California, siendo testigo de la terrible pobreza de sus compatriotas.

La huella de estos viajes se encuentra en muchas de sus canciones, como «I Ain’t Got No Home», «Goin’ Down the Road Feelin’ Bad», «Talking Dust Bowl Blues», «Tom Joad» o «Hard Travelin'».

En 1937 se hizo famoso en Los Ángeles, junto con Maxine «Lefty Lou» Crissman, tocando en la radio música hillbilly y folk.

Trabajando para la emisora KFVD, propiedad de un dirigente del ala izquierda del Partido Demócrata, Guthrie empezó a componer e interpretar canciones-protesta.

Durante esos años (1939-1949) escribió a diario una columna de opinión para el periódico del Partido Comunista, People’s Daily World, acerca de la problemática de los inmigrantes del Medio Oeste en California. Militó también durante algunos años en el sindicato Industrial Workers of the World.

En 1939 se trasladó a Nueva York, donde se integró en el ambiente político izquierdista. Por entonces hizo sus primeras grabaciones de importancia: varias horas de conversación y canciones, que fueron grabadas por el folclorista Alan Lomax para la Biblioteca del Congreso, y un álbum, Dust Bowl Ballads, para la compañía RCA Victor, en Camden, Nueva Jersey. Empezó a escribir una narración semiautobigráfica sobre sus experiencias en los años del Dust Bowl, Bound for Glory, que se publicaría en 1943.

En 1940, Guthrie escribió la más famosa de sus composiciones, la canción «This Land Is Your Land», inspirada en sus experiencias viajando por todos los Estados Unidos, y elaborada como una respuesta a la canción «God Bless America», de Irving Berlin, que Guthrie consideraba demasiado complaciente y poco realista (estaba harto de escuchársela cantar en la radio a Kate Smith).

La melodía está basada en la de una canción gospel, «When the World’s on Fire», que The Carter Family popularizó hacia 1930. En los últimos versos de la canción, Guthrie protestaba contra las desigualdades sociales:

In the squares of the city, In the shadow of a steeple;

By the relief office, I’d seen my people.

As they stood there hungry, I stood there asking,

Is this land made for you and me.

As I went walking, I saw a sign there;

And on the sign there, It said «no trespassing.» [En otra versión de la canción, «Private Property»]

But on the other side: it didn’t say nothing!

That side was made for you and me.

Estos versos fueron omitidos en posteriores grabaciones de la canción, incluso por el propio Guthrie.

En mayo de 1941, Guthrie recibió el encargo del departamento de interior de escribir canciones acerca del río Columbia y la construcción de las presas federales. Son conocidas sus canciones «Roll On, Columbia» y «Grand Coulee Dam». Por esa misma época, conoció a Pete Seeger y se unió al grupo Almanac Singers, con el que realizó giras por todo el territorio de Estados Unidos. Se trasladó a vivir a la cooperativa Almanac House, en Greenwich Village.

Aunque anteriormente habían cantado canciones pacifistas, Guthrie y los Almanac Singers, en sintonía con la causa comunista (aunque Guhrie no llegó nunca a ingresar en el partido), adoptaron un beligerante antifascismo. Es famosa la frase que Guthrie escribió en su guitarra: «This Machine Kills Fascists» («Esta máquina mata fascistas»). El músico se enroló en la marina, en la que sirvió junto al también cantante folk Cisco Houston, y después en el ejército. En 1944 conoció a Moses «Moe» Asch, de Folkways Records, para quien grabó por vez primera «This Land Is Your Land», y muchos otros temas en los años siguientes.

En 1942 conoció a Marjorie Mazia, con la que contrajo matrimonio en 1945, mientras se encontraba de permiso. Se instalaron en una casa en Mermaid Avenue, en Coney Island, y tuvieron cuatro hijos —incluyendo a Cathy, que murió a los cuatro años en un incendio, lo que causó a Woody una fuerte depresión. Su hijo Arlo sería también un famoso cantautor. En esta época, Woody escribió Songs to Grow on for Mother and Child, una colección de canciones infantiles, en la que se incluye el tema «Goodnight Little Arlo (Goodnight Little Darlin’)», escrito cuando Arlo tenía sólo nueve años.

Por esta época, Guthrie escribió algunas canciones emblemáticas. El accidente de un avión que en 1948 se estrelló transportando a 28 campesinos mexicanos que iban a ser deportados, le inspiró el poema «Deportee (Plane Wreck At Los Gatos)». Una década más tarde, Martin Hoffmann le puso música; entre los más conocidos intérpretes de esta canción se cuentan Pete Seeger, Bob Dylan, The Byrds, Dolly Parton y Arlo Guthrie. Otra canción de esta época, «Pastures of Plenty», se hace también eco de los sufrimientos de los trabajadores inmigrantes.

A finales de la década de 1940, la salud de Guthrie empeoró. Mostraba una conducta errática. Abandonó a su familia y viajó a California con Ramblin’ Jack Elliott. Allí contrajo un tercer matrimonio y tuvo otro hijo, antes de regresar finalmente a Nueva York. Se le diagnosticó inicialmente alcoholismo y esquizofrenia, pero se terminó descubriendo que padecía la Enfermedad de Huntington, que había causado la muerte de su madre. Estuvo ingresado en el Greystone Park Psychiatric Hospital de 1956 a 1961, y, posteriormente, en la Creedmoor Mental Institution en Queens, donde falleció el 3 de octubre de 1967.

Cuando murió, su obra había sido redescubierta por una nueva generación de músicos folk. Bob Dylan, quien lo visitó en los últimos años de su vida y dijo de él que era «su último héroe», escribió un homenaje de cinco páginas a Guthrie, Last Thoughts on Woody Guthrie, y le dedicó «Song to Woody», una de las canciones de su primer álbum, titulado simplemente Bob Dylan. Phil Ochs incluyó en su disco de debut, All the News That’s Fit to Sing, la canción «Bound for Glory», que era tanto un homenaje a Woody como una crítica a la actitud de los que preferían olvidar el radicalismo socialista del cantautor.

En 1995, Nora, hija de Woody Guthrie, propuso al cantautor británico Billy Bragg grabar las letras que su padre había compuesto en los últimos años de su vida. Tras hallar estas letras en el Woody Guthrie Archive de Nueva York, Bragg trabajó con la banda estadounidense de country alternativo Wilco y grabó 40 temas, algunos de los cuales se publicaron en los discos Mermaid Avenue (1998) y Mermaid Avenue, vol. II (2000). El nombre de estos discos viene de la calle de Coney Island donde Guthrie vivió con Marjorie y su familia.

Nora Guthrie propuso también a Janis Ian que escribiera una canción utilizando letras de una de las canciones inconclusas de Woody, «I Hear You Sing Again». Ian escribió música para la canción, modificando en parte las letras. La canción apareció en su disco de 2004, Billie’s Bones.

También a propuesta de Nora el grupo punk Anti-Flag realizó una versión del tema «Post-War Breakout» y escribió una canción dedicada a Woody Guthrie, con el significativo título de «This Machine Kills Fascists».

El vocalista, guitarrista y compositor de The Clash Joe Strummer lo nombró reiteradamente como una de sus mayores influencias y, a modo de homenaje, usó el seudónimo Woody Mellor durante sus primeros años como músico.

El grupo Dropkick Murphys grabó una versión de una canción inédita de Guthrie, titulada «Gonna Be A Blackout Tonight» en su disco de 2003 Blackout. En 2005 el disco de Dropkick Murphys titulado «The Warriors Code´´, contiene una canción llamada «Im shipping up to Boston´´, un poema de Guthrie interpretada por el grupo.

Aunque fue inicialmente objeto de una gran polémica, una estatua en honor de Woody Guthrie se alza en el Memorial Park en la calle principal de su ciudad natal, Okemah. También en Okemah, se celebra anualmente en su memoria el Festival de Folk Woody Guthrie. Lo organiza la Woody Guthrie Coalition, fundada por la hermana de Guthrie, Mary Jo Edgmon.

En 2006, el grupo de street-punk The Casualties, lanzaron su CD Under Attack, que contenía el tema «In It For Life», el cual era un homenaje a Woody y a la actitud que tuvo a lo largo de su vida, así como al cariño que le tenía toda la clase obrera.

En 2008, la cantante norteamericana Jonatha Brooke publicó el disco «The Works» con 13 de las letras de Woody Guthrie. Con música de la propia Brooke, en este CD pueden encontrarse poemas como «My sweet and bitter bowl», «My flowers grow green» y «My battle», entre otros. En este disco participaron también Joe Sample, Steve Gadd y Christian McBride. Asimismo, para su realización, Jonatha Brooke contó con la colaboración de la hija de Woody, Nora Guthrie.

En 2011, Nacho Vegas, Roberto Herreros y Joseba Irazoki grabaron la primera adaptación al castellano de «This Land Is Your Land» para el proyecto Fundación Robo.

13 de Julio – Roger McGuinn

James Roger McGuinn (conocido artísticamente como Roger McGuinn, previamente como Jim McGuinn, y nacido James Joseph McGuinn III el 13 de julio de 1942)1​ es un cantautor y guitarrista estadounidense. Es conocido sobre todo por haber sido el cantante y guitarra solista en muchos de los discos de The Byrds. Es un miembro del Salón de la Fama del Rock and Roll por su trabajo con los Byrds.

El sonido característico de su Rickenbacker de 12 cuerdas y la técnica de Roger usándola impregnaron el sonido y los arreglos de muchos temas folk de los 60 y aquello empezó a llamarse ‘folk-rock’.

Roger McGuinn nació y fue criado en Chicago, Illinois. Sus padres, James y Dorothy trabajaban en el periodismo y las relaciones públicas, y durante la infancia de Roger habían escrito un bestseller titulado ‘Parents Can´t Win’. McGuinn acudió a la Latin School of Chicago y se interesó en la música tras oír por la radio ‘Heartbreak Hotel’ de Elvis Presley. Pidió a sus padres que le comprasen una guitarra y durante su aprendizaje, recibió la influencia de grupos y artistas como Johnny Cash, Carl Perkins, Gene Vincent y The Everly Brothers. En 1957, se matriculó como estudiante en la Old Town School of Folk Music de Chicago, donde aprendió a tocar el banjo de 5 cuerdas y mejoró sus habilidades como guitarrista.

Tras su graduación, McGuinn actuó en solitario en varios cafés del circuito de música folk, donde fue descubierto y contratado como acompañante para grupos como los Limeliters y el Chad Mitchell Trio. En 1962, tras terminar su trabajo con el trio, McGuinn fue contratado por Bobby Darin para tocar la guitarra y cantar voces. Desafortunadamente, un año y medio después, Darin enfermó y se retiró de los escenarios. A continuación, Darin fundó la editora T.M. Music en el Brill Building de Nueva York y contrató a McGuinn como compositor de canciones por $35 a la semana.

En 1963 Roger trabajaba también como músico de estudio para artistas como Judy Collins y Simon & Garfunkel. Al mismo tiempo no se perdía detalle de la música que los Beatles y otros grupos británicos estaban importando a Estados Unidos y se preguntaba como afectaría todo esto a la música folk. A finales de aquel año, Doug Weston le ofreció la oportunidad de tocar en el Troubadour de Los Angeles. Allí se acompañaba de una acústica de doce cuerdas e insertaba en su repertorio de folk clásico sus propias versiones de las canciones de los Beatles. A la audiencia de aficionados al folk (que despreciaban el pop y las guitarras eléctricas) no le impresionaba especialmente, pero a un joven músico afincado en California llamado Gene Clark sí le llamó la atención y, tras conocerse, ambos comenzaron en julio de 1964 a escribir canciones juntos.

Al poco se les unió David Crosby haciendo voces y gracias a la amistad de Crosby con el ingeniero de grabación Jim Dickson, que realizaba grabaciones privadas, los tres comenzaron a grabar temas como The Jet Set inspirados en los Beatles. Aún tocaban con guitarras acústicas, pero tras ver el film ‘A Hard Day’s Night’, se convencieron de que el rock’n’roll era el camino a seguir. Crosby intentó tocar el bajo, pero le resultó difícil cantar y tocar a la vez. Con músicos de estudio grabaron para Elektra Records los temas ‘Please let me love you’ y ‘Don’t be long’. La fiebre que reinaba en Estados Unidos en aquella época por todo lo británico, hizo que la compañía nombrara al nuevo grupo The Beefeaters, pero ni así funcionó el single, que no tuvo la menor repercusión.

Dickson conocía a un músico de bluegrass que tocaba la mandolina llamado Chris Hillman que andaba en busca de algo nuevo. Aceptó unirse como bajista, aunque no lo había tocado jamás. La batería supuso un problema mayor, pero Crosby se acordó de otro amigo, Michael Clarke, a quien había conocido un par de años antes en las playas de Big Sur en California. Clarke tampoco tenía experiencia con una batería de rock; sólo había tocado bongos y congas, por lo que se presentó al primer ensayo con varias cajas de cartón y una pandereta. Los siguientes meses Dickson, que para entonces ya era su mánager, trabajó duro con la banda grabando todos los ensayos para que aprendieran de sus propios errores. Crosby lo recordaba en su autobiografía como una experiencia agotadora, pero el esfuerzo tuvo sus frutos. En primavera de 1965 la banda, que ya había adoptado el nuevo nombre, The Byrds, realizó su debut en Ciro’s, uno de los más importantes clubs del Sunset Strip en Hollywood.

Para entonces ya habían firmado un nuevo contrato con Columbia y publicado su primer single, una versión del tema de Dylan ‘Mr tambourine man’. En la grabación, el productor Terry Melcher decidió usar a músicos profesionales de The Wrecking Crew, conservando únicamente la guitarra de McGuinn.

El single, publicado en marzo de 1965 no entró en las listas hasta dos meses después. Pero, una vez allí, se vio disparado hacia el nº1 y se mantuvo en el Top10 durante 13 semanas. Celebridades del cine y la TV comenzaron a aparecer por el club Ciro’s para conocer la nueva sensación. Medios como Los Ángeles Times, Variety y Time publicaban artículos sobre ellos, el beatle John Lennon los alabó e incluso Dylan se unió a ellos en el escenario en una ocasión. Los titulares hablaban de ‘la respuesta americana a los Beatles’. En algún momento de todo aquello, alguien llamó la música que practicaban los Byrds, ‘folk-rock’.

Lo que habían conseguido, ciertamente fue revolucionario: «Unieron a Dylan con las listas de éxito. Con un fantástico sonido producido por sus armonías vocales y sus guitarras de doce cuerdas, que no tienen nada que ver ni con Dylan ni con el pop de 1965, consiguieron un sonido único y personal que logró unificar folk pop y rock de una manera asombrosa». Al single le siguió el álbum de mismo nombre en el que los miembros de los Byrds ya tocaban sus propios instrumentos y que supuso el empujón definitivo para que muchas bandas de folk en Estados Unidos cambiaran su estructura, adoptando la formación clásica de grupo de rock’n’roll con batería, bajo y guitarras eléctricas.

Dylan fue uno de los primeros -con gran disgusto de sus seguidores folk- en adoptar instrumentos eléctricos, y siguieron Lovin’ Spoonful, Sonny and Cher, Barry McGuire, Donovan y Simon & Garfunkel, en cuyo hit ‘Sounds of Silence’, también de 1965, el productor Tom Wilson había añadido (sin permiso de Simon) guitarras eléctricas y batería a la canción, convirtiéndolo así en otro nº1. El primer álbum de los Byrds contenía más versiones de Dylan como ‘Spanish harlem incident’, ‘Chimes of freedom’ y ‘All I really want to do’, pero se incluyeron temas escritos por McGuinn y Clark como ‘I’ll feel a whole lot better’, ‘You won’t have to cry’ y ‘It’s no use’.

Su segundo álbum, ‘Turn, turn, turn’ siguió con la misma tónica. A la versión del éxito de Pete Seeger que dió título al disco le acompañaban un par de versiones de Dylan y nuevos temas escritos por ellos, como ‘It won’t be wrong’, ‘If you’re gone’ y ‘Wait and see’. Sin embargo, en su tercera entrega, ‘5D (Fifth Dimension)’ (1966) se percibió su evolución. Crosby había descubierto a Ravi Shankar y a John Coltrane y durante las giras ponía una y otra vez sus discos al resto de la banda. Estas influencias salieron a relucir en el primer single extraido del álbum, ‘Eight miles high’, compuesto por McGuinn, Crosby y Clark.

Aquello era algo nunca oído antes en una emisora de pop. Carecía de estribillo, la letra era surrealista y el solo de guitarra inspirado en el jazz y la música india añadían la guinda a lo que seguramente fue uno de los primeros temas de rock psicodélico. Además, surgió la polémica sobre si el título de la canción (Ocho millas arriba en el cielo), que según McGuinn se refería a la altura de vuelo del vuelo comercial a Londres, no era en realidad un guiño hacia el consumo de drogas (to be high = estar colocado), por lo que, en algunas estaciones de radio, fue prohibida su emisión. Otros temas del álbum escritos por McGuinn fueron ‘Mr spaceman’, ‘2-4-2 fox trot’ y ‘I see you’, éste último con David Crosby.

A continuación, surgieron los primeros conflictos personales en el grupo, haciendo más patentes las diferencias musicales que existían entre ellos. Gene Clark fue el primero en abandonar, debido a que no soportaba las continuas broncas entre McGuinn y Crosby y por otro lado, por su pánico a volar, lo que hacía difíciles las giras. Se asoció con el músico Doug Dillard, grabó con él un par de álbumes y posteriormente publicó trabajos en solitario, aunque no volvió a disfrutar del éxito que obtuvo con los Byrds.

‘Younger than Yesterday’ (1967) alejó a los Byrds más todavía del pop comercial abundando en el eclecticismo que Crosby definió una vez como «rock, folk, bossa nova, jazz y afro». Aunque Hillman y Crosby comenzaron a despuntar como compositores con temas como ‘Everybody’s been burned’ y ‘Thoughts and words’, la Rickenbacker de doce cuerdas de McGuinn seguía dominando el sonido de la banda. Por esta época, McGuinn cambió su nombre Jim por el de Roger, siguiendo los consejos de Bapak, un líder espiritual indonesio, «para conectar mejor con el Universo».

El primer single que se extrajo del álbum, ‘So you want to be a rock’n’roll star’, satirizaba el negocio de la música; el segundo, ‘My back pages’, fue una nueva versión de Dylan y según Crosby, que estaba harto de versionar a Dylan, un paso atrás en su carrera. También supuso el último disco de los Byrds en acceder al Top40, ya que su música se había vuelto demasiado sofisticada para las emisoras pop de AM. «Sólo los Byrds, de entre las estrellas del rock, han logrado pasar del estrellato a ser considerados héroes de la contracultura», escribía Sandy Pearlman en Crawdaddy.

En junio de 1967 actuaron en el Festival de Monterey, donde Crosby tensó hasta el límite su relación con McGuinn, apareciendo en el escenario -al día siguiente de su actuación con Byrds- junto a Stephen Stills, sustituyendo en Buffalo Springfield a Neil Young, que había dejado la banda poco antes del Festival. Seguidamente, durante las primeras sesiones de grabación del álbum ‘The Notorious Byrd Brothers’, Crosby fue expulsado de la banda, siendo sustituido por Gene Clark, que volvió a la formación durante sólo unas semanas. Michael Clark, tras la grabación del álbum, asimismo dejó la banda.

McGuinn y Hillman se vieron en la necesidad de contar con otros músicos y en primavera de 1968 reveló la identidad de los nuevos Byrds: además de Kevin Kelley a la batería, la incorporación más importante fue la de Gram Parsons, que aportó un considerable toque country al sonido del grupo. Esto se confirmó con la publicación de ‘Sweetheart of the Rodeo’ (1968), considerado por muchos el álbum que dio comienzo al movimiento country-rock del principio de los años setenta, con temas como ‘Hickory wind’ y ‘One hundred years from now’, ambos escritos por Parsons.

También fue el primer álbum de los Byrds, en el que no destacaba la guitarra de McGuinn. Según declaró a la revista Guitar Player: «Supongo que estaba algo cansado entonces y Gram era un gran músico con una enorme creatividad. Simplemente le dejé hacer y me dejé llevar.» En aquel momento las críticas fueron ambivalentes, considerando algunos ‘Sweetheart of the Rodeo’ una simple copia del country auténtico. Sin embargo, veinte años después se podían leer comentarios como «El último trabajo perfecto de los Byrds. Un álbum sin concesiones y repleto de la misma pasión que sus predecesores.»

McGuinn consideró su ‘excursión country’ una experiencia de un solo disco y pretendía seguir en una dirección musical más cercana al folk genuinamente americano. Parsons, que no estaba entusiasmado con la idea, aprovechó una gira del grupo a Sudáfrica para abandonar el grupo alegando no estar de acuerdo en actuar en un país donde aún se practicaba la segregación racial. Poco después, Hillman abandonó asimismo la banda para unirse a los Flying Burrito Brothers. Más tarde se uniría a Stephen Stills en Manassas, a Richie Furay y J.D. Souther en Souther-Fury-Hillman Band y emprendería carrera en solitario.

En ese punto, Roger McGuinn, que permanecía como el único miembro original de The Byrds tuvo que echar mano de músicos de estudio para terminar el siguiente álbum y con la ayuda de John York al bajo, Clarence White a la guitarra y Gene Parsons a la batería se publicó ‘Dr. Byrds and Mr Hyde’ (1969), que fue bien acogido por la crítica. Ese mismo año apareció ‘The Ballad of Easy Rider’, cuyo tema principal, escrito por McGuinn basado en un verso que Dylan le escribió a Peter Fonda en una servilleta, apareció en el film ‘Easy Rider’. El verso era «The river flows, it flows to the sea / Wherever that river goes, that’s where I want to be / Flow, river, flow» (El río fluye, fluye hacia el mar / Dondequiera que el río vaya, allí es donde deseo estar / Fluye, río, fluye).

Roger le añadió más letra y la música y la canción apareció firmada por los dos en los títulos de crédito de la película. Dylan, que vio un preestreno en un pase privado se opuso y hubo que suprimir su nombre. «Me llamó a las tres de la mañana diciéndome:’¿Qué es esto? Yo no quiero parte de la autoría. ¡Quita mi nombre de ahí!». Para el álbum se grabó una versión diferente y el resto consistía principalmente en versiones y arreglos de temas tradicionales, entre los que no faltó una nueva versión de Dylan, ‘It’s all over now, baby blue’.

Los siguientes trabajos, ‘Untitled’ (1970), ‘Byrdmaniax’ (1971) y ‘Farther Along’, no presentaban nada nuevo, exhibiendo los mismos riffs de guitarra que ya comenzaban a sonar caducos. En 1973, McGuinn disolvió la banda. Precisamente ese año se produjo una reunión de los cinco Byrds originales, McGuinn, Crosby, Clark, Hillman y Clarke que generó un álbum, ‘The Byrds’ (1973), el cual tuvo cierta repercusión en las listas. Se consideró organizar una gira, pero las críticas no alentaron a ello. Fue la última grabación de estudio acreditada a los Byrds.

McGuinn decidió continuar en solitario y pronto se dio cuenta que era más duro de lo esperado. «Cuando has formado parte de un grupo y lo abandonas, parece establecerse psicológicamente en el público una imagen de traidor a una causa común y resulta muy difícil seguir adelante, aunque lo que hagas sea bueno» Y el hecho es que su primer álbum ‘Roger McGuinn’ (1973) fue un gran trabajo. En Rolling Stone se podía leer: «El álbum más coherente de McGuinn desde ‘Sweetheart of the Rodeo'». Aun así las ventas fracasaron. Incluso una colaboración con Dylan yendo con él de gira en su Rolling Thunder Revue no ayudó mucho a interesar a la gente por un Roger McGuinn sin los Byrds. Tras varios álbumes más en solitario, ‘Peace on You’ (1974), ‘Roger McGuinn and Band’ (1975), ‘Cardiff Rose’ (1976) y ‘Thunderbyrd’ (1977) y algunas colaboraciones con otros ex-Byrd (‘McGuinn, Clark and Hillman’ 1978), Roger afrontó los años ochenta sin banda y sin contrato discográfico.

Para entonces el sonido que McGuinn y los Byrds crearon en los años sesenta se había convertido en influencia principal en músicos y grupos como Tom Petty, R.E.M., The Bangles y docenas de grupos británicos del post-punk.

Irónicamente, mientras estas bandas emulaban los sonidos eléctricos de la Rickenbacker eléctrica de doce cuerdas, McGuinn se encontraba realizando shows acústicos en pequeños clubs. Pero McGuinn estaba encantado con la situación: «Actuar como independiente sin contrato discográfico es una experiencia reconfortante. Casi llegué al punto de decir: ¿para qué grabar? Disfrutaba al máximo los viajes y las actuaciones encontrando increíbles y receptivas audiencias»

Poco antes de llegar el año 1990 y aprovechando la inducción de los Byrds en el Rock’n’Roll Hall of Fame, Columbia Records editó un estuche de cuatro CD’s repasando la historia del grupo para el cual McGuinn, Hillman y Crosby grabaron cuatro temas nuevos. De repente, McGuinn recibió ofertas de trabajo por todas partes. Apareció en el álbum ‘Will the Circle be Unbroken, Vol2’ de la Nitty Gritty Dirt Band y tocó la guitarra en el álbum ‘Spike’ de Elvis Costello.

Su renovada actividad culminó con la firma de un contrato con Arista Records y la publicación de un nuevo álbum, ‘Back From Rio’. El álbum fue Top50 y el video de su single ‘King of the Hill’ fue muy emitido por el canal MTV. Finalmente, en 1991, durante la ceremonia en el Salón del Rock’n’Roll, McGuinn comentó: «Se supone que esto es uno de los premios más prestigiosos y honorables del rock’n’roll, lo que, según el término estricto, resulta contradictorio». Actualmente sigue actuando en solitario y publica periódicamente una canción tradicional folk en su página, La madriguera del folk.

12 de julio – Eric Carr

Paul Charles Caravello (Brooklyn, Nueva York, 12 de julio de 1950-24 de noviembre de 1991) de nombre artístico Eric Carr, fue el baterista de la banda de hard rock Kiss, después de que Peter Criss abandonase la banda en 1980, hasta su muerte en 1991.

Eric Carr venía de una familia humilde, sin demasiados medios económicos, razón por la cual Eric dejó pronto los estudios y empezó a trabajar desde muy joven.

Entre otros, los oficios que tuvo fueron los de obrero de la construcción, mecánico en un taller y gasolinero, mientras ahorraba para poder comprarse su batería y emular a John Bonham o Ringo Starr, los bateristas de sus grupos favoritos, Led Zeppelin y The Beatles.

También aprendió a tocar el bajo y los teclados, aunque el mundo de las baquetas parecía ser sin duda el más importante para él. Durante casi una década tocó en muchos grupos y orquestas, pero nada realmente importante.

Este músico no solo tocaba la batería, el bajo y el teclado, sino también cantaba. Eric es el que le dio el estilo de los 80 a Kiss y fue quien los ayudó a salir del pozo en el que habían comenzado a caer. Cuando se presentó a las audiciones para entrar a Kiss, nunca pensó que lo fueran a llamar, hasta que un día recibió la esperada llamada.

Kiss tenía seleccionados a dos bateristas, por una lado Bob Rondinelli, después pasó a integrar Rainbow, y por otro, Eric.

Una buena anécdota para recordar es que al finalizar la sesión de prueba, Eric se acercó tímidamente a Gene y le pidió un autógrafo, Gene, muy sorprendido le pregunta el porqué, Eric responde que si eligen a Rondinelli quizás no los volverá a ver.

El grupo le comunica días más tarde que iba a ser el nuevo miembro de Kiss. Era el verano de 1980, acababa de lanzarse Unmasked y Eric tuvo que incorporarse inmediatamente a los ensayos de la gira americana que se estaba preparando.

El 25 de julio de 1980 en el New York’s Palladium, empezaba la nueva gira y con ella Eric Carr hacía su primera actuación con Kiss.

Eric incorporó en Kiss el uso mínimo del doble bombo en la banda la cual le daba un toque mas hardrockero a la banda, siendo además la base de inspiración para todos los discos compuestos en toda la década de los ochenta.

Eric Carr en vivo era muy contundente para tocar, se adaptó muy bien a los escenarios, proporcionando una imagen muy canchera y glam el ingrediente perfecto para la época en que la cual estaban.

El zorro (personaje elegido por Eric) fue sin dudas el mejor baterista que tuvo Kiss a lo largo de sus ya 42 años como banda, no sólo por su gran despliegue en escenarios sino, también por su técnica e inventiva en lo que respecta a arreglos y bases de batería para incorporar en las canciones de Kiss, sin olvidar claro, que este además cantaba muy bien, luciendo una voz muy hardrockera.

A finales de año la gira llegó a Europa y muy poco después el inicio de la grabación de Music From The Elder, que fue el primer trabajo de Eric Carr con Kiss en el estudio.

Desde entonces, y con el paso de los años, se fue haciendo una pieza básica en el engranaje de Kiss, tanto en los shows en vivo como cuando se tenía que grabar un disco.

El verano de 1991, Eric tuvo que ingresar en un hospital de Nueva York aquejado de un fuerte dolor en el corazón.

En esa primera intervención, al principio todo pareció nada más que un susto, y Eric siguió su vida con normalidad, hasta que tuvo otro amago de infarto, y tuvo que volver al hospital para hacerse análisis y pruebas, lo que había parecido un susto se había convertido en un tumor degenerativo realmente grave.

En pocos meses tuvo que dejar la actividad con la banda, y tuvo literalmente que escaparse del hospital para poder filmar con Kiss el último vídeo-clip en el que iba a aparecer, God Gave Rock’n’Roll To You, un tema que se grabó en principio para el soundtrack de la película «Bill & Ted Bogus Journey» y que después se incluyó también en el disco Revenge.

Finalmente, y a consecuencia de los problemas de salud a causa del tumor, que se complicaron con un derrame cerebral, Eric Carr murió en el Tisch Hospital NYC según palabras de la propia familia Caravello, en la madrugada del 24 de noviembre de 1991, el mismo día que Freddie Mercury.

11 de julio – Aníbal Troilo

Aníbal Carmelo Troilo, alias Pichuco (Buenos Aires, 11 de julio de 1914 – 18 de mayo de 1975), fue un bandoneonista, compositor, director de orquesta de tango argentino.

Aníbal Troilo nació en la calle Cabrera 2937, entre Anchorena y Laprida (en pleno barrio del Abasto)1 pero desde los ocho años de edad (después de la muerte de su padre) vivió en Soler 3280, entre Gallo y Agüero.

Sus padres se llamaban Felisa Bagnoli (hija de Marco Bagnoli Giaccio y Maria Raffaella Sammartino, de Agnone, en Campobasso, hermanos Americo, Nicolás, Arsenio, Carmelo, Americo II, Anunciación y Ernesta) y Aníbal Troilo (hijo de Quirino y Concepción).

Se habían casado en la iglesia de Balvanera el 11 de noviembre de 1909. Los apellidos de la familia materna incluyen entre otros: Busico, d’Agnillo, di Curtis, Santarelli y La Banca. Su padre le pondría el seudónimo de Pichuco, nombre por el cual llamaban a uno de sus mejores amigos; el apodo podría ser una deformación del napolitano picciuso que significa «llorón». Tuvo dos hermanos, un varón, Marcos, y una mujer, Concepción, que murió de corta edad.

Durante su niñez, Troilo escuchaba tocar el bandoneón en los bares de su barrio. A los 10 años convenció a su madre para que le comprara su primer bandoneón. Felisa lo compró a 140 pesos de entonces, a pagar en 14 cuotas de 10 pesos; pero luego de la cuarta cuota el vendedor desapareció y nunca reclamó el resto.

Un año después, en 1925 (cuando contaba con 11 años de edad) Pichuco realizó su primera actuación, en un bar pegado al Mercado de Abasto (el mercado central de frutas y verduras de Buenos Aires). Más tarde integró una orquesta de señoritas. A los 14 años ya había formado un quinteto.

Estudio hasta tercer año en la prestigiosa Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini.

En diciembre de 1930 fue contratado para formar parte del famoso sexteto del violinista Elvino Vardaro, el pianista Osvaldo Pugliese y Alfredo Gobbi (hijo) (quien era apenas el segundo violín del conjunto, pero más tarde se haría célebre como director de orquesta). Allí tuvo como compañero a Ciriaco Ortiz, de quien Troilo más adelante se consideraría deudor. Ese sexteto no realizó ninguna grabación discográfica.

Troilo pasó por numerosas orquestas, entre otras, las de Juan Pacho Maglio, Julio de Caro, Juan D’Arienzo, Ángel D’Agostino y Juan Carlos Cobián.

Con su orquesta (cuyos integrantes fueron variando muchísimo) trabajó casi ininterrumpidamente, tanto en presentaciones en vivo como en grabaciones, hasta el año de su muerte, 1975.

Desde 1953 hasta mediados de los años 60, Troilo mantuvo durante un tiempo una actividad musical paralela a la de su orquesta en dúo junto al guitarrista Roberto Grela, que después se convirtió en el Cuarteto Troilo-Grela.

En 1968, ya distanciado de Grela, formó su propio cuarteto. Además de esto, Troilo grabó dos temas (El motivo y Volver) a dúo de bandoneones junto a Ástor Piazzolla.

Aníbal Troilo (en el centro, con el bandoneón). Luego, de izquierda a derecha: Osvaldo Fresedo, José Razzano, Francisco Canaro y Enrique Santos Discépolo, en 1944.

En 1938 se casó por civil con la griega Zita (Ida Dudui Kalacci). Cuando su madre Felisa murió, como homenaje la pareja se casó por iglesia. (En realidad, Pichuco se fue a vivir con Zita recién tras la muerte de su madre).

La muerte de su mejor amigo, el poeta Homero Manzi (1907-1951), le produjo una profunda depresión que duró más de un año. En su memoria compuso el tango Responso. En 1971 (en conmemoración de los veinte años del fallecimiento del poeta) Troilo inauguró la plaza Homero Manzi.

Diversos historiadores sindican a Troilo como adicto al alcohol y a la cocaína, siendo él quien sugiere el agregado de letra al tango «Los Dopados».

El Bandoneón Mayor de Buenos Aires murió el 18 de mayo de 1975 en el Hospital Italiano, a causa de un derrame cerebral y sucesivos paros cardíacos; se encuentra sepultado en el Rincón de los Notables del cementerio de la Chacarita, al lado de Agustín Magaldi y Roberto Goyeneche.

En la primera formación de la Orquesta Típica de Aníbal Troilo participaron Orlando Goñi, Enrique Kicho Díaz, Roberto Gianitelli, Juan Miguel Toto Rodríguez y el cantor Francisco Fiorentino (entre otros), con la que debutó en la boite Marabú de Buenos Aires.

Suele decirse que, en sus comienzos, la orquesta tocaba «a la parrilla», término utilizado en la jerga del tango para designar en general a la música interpretada sin un arreglo escrito, cuente esta o no con ensayos previos.

Evidentemente, la música de esta primera época (como la versión de Tinta verde de 1938, o la de Toda mi vida de 1941 junto a Fiorentino) contaba con arreglos relativamente simples, incluso para la época ―si los comparamos con la sofisticación de los arreglos de Julio De Caro, por ejemplo―.

Pero difícilmente pueda coordinarse la acción de once o doce músicos sin ninguna clase de partitura; aunque, en el tango, como en la mayoría de las músicas populares, el resultante sonoro depende más del conocimiento de algunas reglas de juego sobreentendidas que no suelen (o no pueden) ponerse por escrito.

La simplicidad de esta música, que obedece a la lógica de una orquesta creada para tocar en lugares bailables, es por otra parte relativa, ya que presenta un gran abanico de matices expresivos (de volumen y de dinámica), ejecutados siempre ―al menos en las grabaciones que se conservan― con gran claridad y efecto, lo cual lo distingue de otras orquestas bailables. El tempo (es decir, la velocidad) es siempre ágil.

Tratándose de música en la que la mayoría de lo que se toca no está escrito, es razonable que el sonido fuera cambiando junto con los instrumentistas; por eso son tema de discusión las influencias de los diversos pianistas sobre la orquesta de Troilo.

En las grabaciones de 1942, la orquesta comienza a tocar con arreglos escritos con mayor detalle (lo que permite algunas sofisticaciones). Por esta época, Troilo comienza a delegar la responsabilidad de escribir arreglos en otros músicos, como Ástor Piazzolla (que integró su orquesta entre 1939 y 1944), entre otros.

De él son los arreglos de Inspiración (1943) y Chiqué (1944). Incluso después de que dejó la orquesta, Piazzolla siguió arreglando ocasionalmente para la orquesta de Troilo. A partir de entonces, la música de su orquesta cambiará enormemente según el arreglista, aunque siempre conservando la gran precisión expresiva que la caracterizó desde sus comienzos.

En esta época, pues, la orquesta de Troilo se integra a un fenómeno de división del trabajo musical entre directores y arregladores/orquestadores, que ya existía desde antes, del que participan ―por ejemplo― las orquestas de Francisco Canaro, Juan D’Arienzo, Osvaldo Fresedo e incluso la de Osvaldo Pugliese. También hubo y siguió habiendo numerosísimos directores de orquesta e intérpretes que crearon sus propios arreglos, como Julio De Caro, Ástor Piazzolla, Julián Plaza y Horacio Salgán.

De esta primera época son todas sus grabaciones junto al cantante Francisco Fiorentino, y algunas de las grabaciones con Alberto Marino.

Aníbal Troilo y su orquesta. Fotografía en la tapa del álbum Che Buenos Aires (1969).

Paralelamente a la disminución del trabajo en lugares bailables, el tempo de la orquesta comenzó a hacerse cada vez más lento, privilegiándose entonces otros aspectos de la música. Habitualmente, los últimos años cuarenta y la década del cincuenta son considerados como un momento de transición en la orquesta de Troilo.

Esta es la época de los arreglos de Argentino Galván (como la versión de Romance de barrio con Floreal Ruiz), de Ismael Spitalnik (como en Ojos negros, de 1948), de Emilio Balcarce (como en El último organito, de 1949, cantada por Edmundo Rivero), ninguno de los cuales fue integrante de la orquesta.

También hace arreglos para la orquesta de Troilo en esos días, Eduardo Rovira. Durante este período, Troilo trabaja sucesivamente con los cantores Alberto Marino, Floreal Ruiz, Edmundo Rivero, Raúl Berón y Ángel Cárdenas.

Este proceso decantó alrededor de 1960, cuando nos encontramos con una orquesta en la que participan el pianista Osvaldo Berlingieri y los bandoneonistas Ernesto Baffa y más adelante Raúl Garello, que se desempeñaron también como arreglistas. Por esta época Troilo comienza a tocar arreglos de Julián Plaza (de temas cantados, como Te llaman malevo, registrado en 1957 con Ángel Cárdenas, e instrumentales, algunos del propio Plaza, como Danzarín). En este momento el sonido de la orquesta de Troilo ya ha cambiado definitivamente. En este período cantan con Troilo Roberto Rufino, Roberto Goyeneche, Elba Berón, Tito Reyes y Nelly Vázquez.

A partir de los años cincuenta y con mayor énfasis a partir de la segunda mitad de los sesenta, Troilo fue cediendo el primer bandoneón a otros ejecutantes, primero en los temas cantados, luego también en algunos instrumentales, dedicándose exclusivamente a dirigir la orquesta y no a tocar. Lo cual marca el ingreso de la orquesta de Troilo a otra división del trabajo musical, ahora entre ejecutante y director, de la cual participaron las ya mencionadas orquestas de Francisco Canaro y Juan D’Arienzo; la diferencia es que, en el caso de Troilo, no se trata de una incapacidad para ejecutar su instrumento (cosa que siguió haciendo en algunos solos instrumentales, o incluso durante temas enteros).

Desde la década de 1960 hasta sus últimas actuaciones (ya sin Baffa y Berlingieri, que habían formado su propia orquesta), el sonido de la orquesta no cambió mayormente, anclándose en un estilo basado en efectos orquestales que suenan más o menos modernos pero nunca excesivamente complejos. Durante esta época fue arreglador Raúl Garello (como en casi todos los temas del disco que Troilo graba junto a Goyeneche en 1971).

En cuanto a los cantores de Troilo, suele decirse que «eran un instrumento más de la orquesta», expresión que alude ―en lo musical, al menos― a la integración del cantante y la orquesta en un resultado sonoro coherente, donde la orquesta y el cantor ejecutan pausas y matices con un mismo sentido. Es llamativo, por ejemplo, cómo dos versiones de un mismo tango cantadas por dos cantores distintos (como El motivo, cantado por Goyeneche en 1961, y por Tito Reyes en 1965, con el mismo arreglo) no difieren tanto. Por otra parte, los temas cantados de la primera época tienen más parte instrumental que cantada. Habitualmente la orquesta tocaba primero la música correspondiente a la estrofa y al estribillo (la mayoría de los tangos cantados tienen dos partes, algunos tres), luego acompañaba al cantante, y luego volvía a ejecutar la misma música que al comienzo, a menudo con solos instrumentales. La primacía de la parte instrumental sobre la parte cantada obedece, en principio, al hecho de que la música está destinada a un público que baila. El caso más extremo de esta modalidad es acaso Los mareados en la versión de Fiorentino: ese tango tiene tres partes musicales distintas que corresponden a otras tantas estrofas de la letra; pero en la versión de la orquesta de Troilo, primero se ejecuta el tango entero, luego la primera parte cantada, y por último la tercera instrumental. Esta costumbre de extender la parte instrumental en detrimento de la cantada no es, naturalmente, exclusiva de la orquesta de Troilo.

Con el paso del tiempo, la parte instrumental fue siendo cada vez más breve (las canciones comerciales suelen durar entre tres y cinco minutos; a medida que el tempo del tango fue haciéndose cada vez más lento, la parte instrumental se fue recortando en beneficio de la cantada); a partir de los años cincuenta ya se cantan las dos estrofas (cuando el tango las tiene), y eventualmente se vuelven más breves las introducciones o los intermedios instrumentales. Esto rige para la mayoría de los temas cantados, pero hay numerosas excepciones.

Habitualmente, la orquesta de Troilo trabajaba simultáneamente con dos cantantes; eventualmente hay temas cantados a dúo, como el de la milonga El desafío (cantada por Fiorentino y Marino), o Coplas (cantada por Goyeneche y Elba Berón). Habitualmente los temas cantados no son tangos, sino otros géneros subsidiarios (valses, milongas), ya que el tango suele tener letras que expresan sentimientos individuales.

Pichuco Troilo con el representante y productor artístico Ben Molar (Moisés Smolarchik Brenner, 1915–), aproximadamente en 1970. Fotografía de la revista Pájaro de fuego de octubre de 1980.

En 1953, Troilo formó un dúo con el guitarrista Roberto Grela para actuar en la obra de teatro El patio de la morocha (más parecida a un sainete que a un musical) de Cátulo Castillo, donde Troilo interpretaba el papel del bandoneonista Eduardo Arolas tocando junto a Grela. El dúo, que participó también en algunas películas y realizó varias presentaciones (incluso acompañando a cantantes), pasó luego a ser el Cuarteto Típico Troilo-Grela, con la incorporación de Edmundo P. Zaldívar (h.) en guitarrón y Enrique «Kicho» Díaz en contrabajo. Con esta formación grabó doce temas entre 1955 y 1956. En 1962, el cuarteto volvió a grabar diez temas más, ahora con Eugenio Pro en contrabajo y Ernesto Báez en guitarrón. En ambos casos, los temas son instrumentales.

La sociedad musical con Grela permitió a Troilo tocar «a la parrilla» (es decir, sin arreglos escritos, con una dinámica de trabajo exclusivamente a base de ensayos), una costumbre tanguera. Incluso después de la incorporación de otros dos instrumentistas (que habitualmente llevan el ritmo, dando una mayor libertad melódica tanto al bandoneón de Troilo como a la guitarra de Grela), el sonido resulta simple y claro (correspondiendo estos adjetivos a dos valores estéticos que Troilo cultivó a lo largo de toda su carrera, incluso en una formación masiva como la orquesta típica). La búsqueda de un sonido simple está dada no solo por los arreglos sino también por la elección de los instrumentos, de la que están ausentes el violín y el piano (instrumento este último que no se encontraba en las primeras formaciones de tango, sino que pasó a formar parte del género recién cuando se empezó a tocar en locales que dispusieran de un instrumento).

En 1968, Troilo grabó once tangos y una milonga para la discográfica Víctor, con su nuevo Cuarteto Aníbal Troilo:

Ubaldo de Lío (guitarra eléctrica),

Osvaldo Berlingieri (piano) y

Rafael del Bagno (contrabajo).

Más adelante, en las presentaciones del cuarteto, Berlingieri sería sustituido por el pianista José Colángelo, que también tocó en los últimos años con la orquesta de Troilo. Este nuevo cuarteto también acompañaría cantantes, pero no en el disco.

Llama la atención la diferencia entre este cuarteto y el formado junto a Grela. Compárense las versiones de La tablada y de La trampera ejecutadas por los dos cuartetos. Ya se trata de música más «orquestal» y menos íntima (según De Lío), con arreglos escritos con un sentido orquestal (la versión de Milonguero triste del cuarteto, por ejemplo, tiene mucho en común con la de la orquesta), y con la incorporación del piano y la guitarra eléctrica. El disco contiene seis temas del propio Troilo (algunos de los cuales eran originalmente cantados, como Toda mi vida, o La última curda) y cinco versiones instrumentales de tangos clásicos. Además cuenta con un tema original, creado para ese disco, Nocturno a mi barrio, con un curioso texto de Troilo recitado por él mismo.

El sonido del bandoneón de Troilo es fácilmente reconocible, y cambia relativamente poco a lo largo de su vida (comparado, por ejemplo, con el sonido resultante de la orquesta), y a través de las distintas agrupaciones. Se caracteriza por un fraseo impecable, por una forma muy particular (y también muy propia del tango) de «decir» las frases melódicas con su instrumento. Los solos de bandoneón de Troilo habitualmente son ejecutados con volumen bajo (incluso cuando toca sobre toda la orquesta, lo cual es asombroso) y con extrema delicadeza. Sus ejecuciones son delicadamente pausadas, pero no necesariamente lentas, y casi nunca tienen muchas notas rápidas, excepto cuando ejecuta variaciones, claro está (Las variaciones son un recurso propio del género que consiste en un solo ejecutado con rapidez sobre la melodía ya conocida del tango, que suele utilizar cuatro notas por cada tiempo del compás y encontrarse al final del tema).

Troilo compuso muchísimos temas buenos y ampliamente difundidos y versionados a lo largo de su carrera, tanto instrumentales como cantados. Sus composiciones se caracterizan por una relativa sencillez armónica y melodías muy bellas, simples pero no obvias. Entre los instrumentales se destacan la milonga La trampera y los tangos Milonguero triste, Responso y Contrabajeando (este último en colaboración con Piazzolla). Entre los cantados, Barrio de tango, Che bandoneón, Sur y el vals Romance de barrio, todos ellos con letra de Homero Manzi; Desencuentro, La última curda, María y El último farol, junto a Cátulo Castillo; Garúa y Pa’ que bailen los muchachos, con poesías de Enrique Cadícamo; Toda mi vida y Mi tango triste con letra de José María Contursi; y Coplas, sobre una poesía de Alberto Martínez.

Artículo principal: Día del Bandoneón

En 2005 el Congreso de la Nación Argentina declaró la fecha del 11 de julio (natalicio de Pichuco), como el Día Nacional del Bandoneón mediante la ley 26.035. Fue sancionada el 18 de mayo de 2005 y promulgada de hecho el 16 de junio de 2005.4 Los propulsores de esta ley fueron Francisco Torné, nieto de Zita Troilo, y el poeta Horacio Ferrer, amigo del músico y presidente de la Academia Nacional del Tango.

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